viernes, 31 de enero de 2014

EL DÍA QUE SE CASÓ EL DIABLO



Un día el diablo decidio casarse. Quería tener muchas hijas, yernos y nietos y así poder llenar el infierno.



Se casó pues con una mujer llamada INJUSTICIA, de la cual tuvo siete hijas...



A la primera la llamó SOBERBIA y se las dio como esposa a los gobernantes.



A la segunda la llamó CODICIA y se la ofreció como esposa a los más ricos.



A la tercera la llamó MENTIRA y se la dio como esposa a los pobres.



A la cuarta la llamó ENVIDIA y se la llevo a todos los artistas.



A la quinta la llamó HIPOCRESÍA y la casó con los religiosos, frailes y monjes.



A la sexta la llamó VANIDAD y se la entregó a las mujeres.



A la última la llamó LUJURIA y quiso que fuese soltera para dejarla a dispisición de todos.





Cada uno de ustedes vea con cual de las hijas del diablo está casado. De todos modos, no olvide que esta emparentado con todas las demás hijas del diablo.

miércoles, 29 de enero de 2014

EL BURRO Y EL CABALLO



Por una empinada vereda de la sierra de la Giganta en la Baja California Sur, un ranchero conducía a un caballo y a un burro.

El burro caminaba sobrecargado; en cambio el caballo viajaba libre de toda carga, iba admirando el paisaje sudcaliforniano. 

De vez en cuando el burro agobiado, le suplicaba: -Amigo caballo, dame una mano, ya no puedo más-

El caballo se mofaba: -Y a mí ¿Que me importa? nuestro dueño así lo quiere y así será-

El burro avanza cada vez más lentamente, hasta que se desploma y muere debido a la tremenda paliza que el dueño le propina.

Entonces el ranchero arrima al caballo y le pasa toda la carga. Incluso se le ocurre una buena idea.

-Este burro muerto de algo me ha de servir, la carne para machaca y la piel para unas polainas- y coloca en el lomo del caballo también al burro muerto. El viaje prosigue.

Entonces por el camino el caballo va pensando: "Si le hubiera dado la mano al burro, no tendría ahora que llevar tanto peso" 

martes, 28 de enero de 2014

HAY QUE ADORAR A DIOS CON AMOR



Desde el cielo, Dios se somó para ver cómo los hombres estaban honrándole sobre la tierra. Vio a un hindu sentado como si fuera una flor de loto en profunda meditación y ajeno a todos los problemas del mundo. Dios quedó complacido, pero de preguntó:

-¿Para que tanto olvido del mundo?-

*   *   *
Luego Dios vio a un sacerdote budista chino, el cual buscaba cómo conciliar el bien con el mal. Dios se alegró pero se dijo: 

-¿Para que tanto esfuerzo sin la ayuda del cielo?-

*   *   *
Luego Dios vio a un africano primitivo de rodillas delante de su ídolo. Dios se conmovió pero se dijo:

-¿Para que tanto miedo?-

*   *   *
Luego vio a un musulmán, Estaba arrodillado y descalzo sobre el tapete portátil. Teniendo su frente contra el suelo orando. Dios quedó emocionado, pero dijo:

-¿Para que tantos ritos y sujeción?-

*   *   *
Luego vio a un rabino judío, el cual rezaba y del brazo del rabino colgaban las tablillas de la ley. Aqulla oración le agrado a Dios pero se dijo:

-¿Para que tantas leyes?-

*   *   *
Entonces Dios Padre le pidió a su hijo: -Baja Tú a la tierra y lleva a los hombres el Espíritu Santo, que es Espíritu de amor. Ya no quiero recibir más sacrificios, porque soy Padre. Ya no quiero más muerte porque soy Padre. Ya no quiero más miedo, porque soy Padre. Ya no quiero más ley, porque soy Padre-

-LO QUE QUIERO ES QUE LOS HOMBRES ME AMEN, PORQUE TODOS ELLOS SON MIS HIJOS-

jueves, 23 de enero de 2014

EL PAYASO Y EL REY



Allá en la edad media los reyes mantenían en su corte a un payaso para que los divirtiera.

Un rey le dijo a su payaso: -Eres extraordinario, dices tonterías tan grandes que sin duda no hay en todo el mundo un payaso más estúpido que tú-

El payaso le contestó: -Y sin embargo majestad, yo conozco a un payaso más estupido que yo-

-¿De veras? tráelo para que yo lo conozca-

-Majestad, en cuanto sea posible, te lo daré a conocer-

*   *   *
Algunos años más tarde el rey cayó enfermo y el payaso fue a saludarlo.

El rey estaba muy triste, pues veía acercarse la muerte. 

El payaso le preguntó: -Majestad ¿Sabes que pronto debes de emprender un viaje muy largo?-
El rey le dijo: -No, no lo sé-

-¿No tienes hecho ningun preparativo?

El rey le dijo: -No, ningun preparativo- y el payaso concluyo:

-Majestad, hace algunos años te prometí darte a conocer a un payaso más estúpido que yo. Hoy te cumplo con aquella promesa: "El payaso más estúpido que yo, eres tú mismo-

El rey le dijo: -No te entiendo-

-Majestad, estás a punto de emprender el viaje más largo e importante de tu vida, y tú ni lo sabes, no sabes a dónde irás, ni menos tienes hecho ningún preparativo-

domingo, 19 de enero de 2014

EL TIEMPO Y LA ETERNIDAD



En Alejandría el faraón egipcio habia levantado enormes pirámides, obeliscos y palacios de enormes piedras, los cuales desafiaban al cielo.

Un día llegó a la ciudad un anciano de cara dulce, canoso y le ordenó al faraón: -Deja todo esto y vete-

El faraón se rió de tal orden y le preguntó: -¿Quien te crees viejo que eres, para darme esa orden? ¿Eres acaso más poderoso que yo?

El anciano le contestó: -Sí, soy más poderoso que tú, porque yo soy el TIEMPO-

El faraón palideció y cayó muerto de su trono y su imperio estuvo a punto de desmoronarse.

La misma cosa hizo el TIEMPO en Babilonia entre las imponentes torres. En Nínive entre las grandiosa murallas. En Atenas entre los famosos templos. Donde el anciano se presentaba, allí los poderosos agachaban la cabeza, morían y sus imperios se demoronaban.

Pero en Roma, un personaje frágil e indefenso entronizado en el Vaticano, no acató las órdenes del TIEMPO y se rió de sus amenazas.

-Yo soy el TIEMPO- le contesto el anciano, destructor de los imperios.

El blanco personaje del Vaticano le contestó: -Tú eres el TIEMPO, es cierto, pero yo soy LA ETERNIDAD.


jueves, 16 de enero de 2014

DOLOR, MALDAD Y MUERTE



Mi amigo Roberto me invitó a dar una vuelta por su pueblo.

Me hizo admirar una plaza triangular que hay en su ciudad. En uno de sus ángulos hay una estatua de bronce, de José María Morelos y Pavón.

De cada lado del triángulo arranca un camino. Mi amigo ya es General retirado y me propuso:

-Tomemos este camino-

El camino subía una pequeña cuesta y estaba cubierto de grava y avanzamos entre los álamos. Recorrimos unos doscientos metros.

Allí el camino terminaba al pie de un edificio muy largo y de color claro. Yo le pregunte: -¿Que es este edificio?-

Roberto me contestó: -Es el hospital- entonces yo le dije: -Regresémonos, aquí solo hay dolor-

Llegamos de nuevo a la plaza triangular y tomamos el segundo camino. Subía más empinado que el primero, llegamos a una casona muy grande y con rejas negras. Yo le pregunté: -¿Y esto que es?-

Mi amigo me dijo: -Es la cárcel- entonces yo le pedí regresar, diciéndole: -Volvamos, porque aquí solo hay maldad-

Ya de nuevo en la plaza triangular decidimos tomar el tercer camino que también era de subida. Pronto llegamos a un zaguán que se encontraba en medio de dos muros muy altos, me asome y vi muchas lápidas con cruces y yo le dije: -Mi General, no quiero entrar, porque este es el panteón- y al llegar finalmente a la plaza triangular, mi comentario hacia Roberto fue:

-Amigo tu pueblo refleja lo que es la vida en el ser humano, si te fijas nosotros si nos descuidamos llegamos al  hospital para vencer al DOLOR o caemos en la carcel para estar dentro de la MALDAD y finalmente llegamos al panteón por causas de la MUERTE.




martes, 14 de enero de 2014

NÚNCA HAY QUE OLVIDAR COLGAR LA ESCALERILLA



Una vez, aquí en la bahía de La Paz, varios estudiantes alquilaron un yate para salir a navegar.

El día estaba esplendido, el sol calentaba la mañana, el mar parecía un espejo, solo soplaba una pequeña brisa. Entonces uno de los jóvenes grito: -Muchachos, al agua todos, vamos a nadar.

Todos aceptaron con entusiasmo, apagaron el motor del yate, y todos se lanzaron al agua.

Todos empezaron a nadar, pero nadie se acordó de colgar la escalerilla de cuerda.

En el mar nadan y nadan disfrutando de lo tibia que está el agua, todo es infinita libertad.

En eso uno de ellos quiere volver a bordo y se da cuenta que no puede. Todos se ríen de él. ¿Cómo trepar por el costado liso y curvo del yate?

Durante horas los jóvenes tratan en vano de subir al yate por todos los medios, hasta el agotamiento, hasta la desesperación. Luchan, lloran, agonizan contra la muerte. El sol se pone y cae la noche.

El yate fue encontrado dos días más tarde en medio de la bahía a la deriva. En sus lisos costados se notaban rasguños, huellas de dientes, trozos de piel, manchas de sangre. 

Todos los jóvenes habían perecido ahogados por NO COLGAR LA ESCALERILLA.